Nueva escuela, viejas sensaciones.
Victòria ha conseguido plaza en una escuela pública, dependiente del Ajuntament de Barcelona, para el curso que comienza el 12 de septiembre próximo (todavía estamos investigando que haremos con ella del 1 al 12, pero ese es un tema que ya dará para otro post). Es una excelente noticia si no fuera porque me duele mucho cambiarla de Escola, ya hemos pasado meses disconformes con el trato que le daban en la Pins (más por una cuestión de falta de costumbre que de confianza) como para que me divierta volver a pasar por lo mismo otra vez.
La Pins fue durante mucho tiempo su segundo hogar, tengo miedo de que esta nueva no le guste tanto, o que no quiera ir o que sus compañeros no le caigan bien . Todas las mañanas desde el mes de noviembre del año pasado para poder despertarla le decíamos “Vamos Vicky, a la Escola, a ver al Guillem, al Pablo, a la Paula, a la Marina…….” y ella se levantaba de la cama con una sonrisa; ¿qué pasa si ahora llora por las mañanas?, ¿qué haremos si le angustia el solo hecho de pensar que tiene que ir a la escuela?. La respuesta es simple: cambiarla de nuevo a la privada.
Rosa (la directora de la Pins) nos dijo que las puertas estaban abierta por si teníamos que llevar a Victòria de nuevo allí, asi que eso me dejó mucho más tranquilo.
Tengo miedo que la cague a palos algún compañerito desubicado que aún no esté adaptado a vivir en sociedad, los que ví en la reunión de ayer no me han gustado, ahora habrá que esperar a ver a los otros 10 que siguen del curso pasado.
Ya os contaré como sigue esto porque tenemos reunión a principios de septiembre.
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Publicado el 17 Junio, 2005 en De todo un poco + Familia



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