Resultados para "psicología moderna"
Paris Hilton y la envidia del escote
Mucho se ha hablado en la psicología moderna y no tan moderna sobre la envidia del pene, pero no recuerdo haber escuchado nunca acerca de la envidia del desnudo y de los celos del escote.
Nuestra nunca bien ponderada Paris Hiton tiene la desgracia de padecer las dos:
La envidia del escote
Pese a que Paris no tiene los atributos naturales de otras famosas los wonderbra hacen maravillas, y después de ver los escotes de Lindsay Lohan,
las tetas apretujadas de Sofía Vergara y el superescote de (nuestra favorita) Jennifer Love Hewitt no dudo en calzarse el push up y salir a lucir escote.
Se siente tan rara que ni ella se cree que tenga esos pechos…. y se los mira incrédula…
La envidia del desnudo
Pudimos comprobarlo después del desnudo de Lindsay Lohan para New York Magazine, no pasó ni una semana y ya estaba Paris Hilton posando desnuda para la revista 944.
Cuánta necesidad tiene Paris de llamar la atención, por otro lado me pregunto: ¿no tiene a nadie que le lleve las bolsas?
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8 Marzo, 2008 8 Comentarios
El Complejo (del Padre) de Edipo
El Doctor Carlos González, en su libro ‘Bésame mucho’ nos explica el significado que quisieron darle los griegos al Complejo de
Edipo, y que es muy distinto al que la psicología moderna nos ha inculcado. Estoy leyéndolo y la verdad es que pone patas arriba a todos los pseudoexpertos como Estivill, Ferber y algunos más.
Un oráculo anunció a Layo, rey de Tebas, que los dioses le castigarían por sus pecados. Si algún día tenía un hijo, éste mataría a su padre y se casaría con su madre. Layo intentó durante un tiempo no tener hijos, pero el único método anticonceptivo disponible en aquella época exigía una férrea disciplina…, y no se pudo aguantar. En una borrachera, dejó embarazada a su esposa Yocasta. Ni corto ni perezoso, entregó a su pequeño Edipo a un pastor para que lo abandonara en el bosque. El pastor se apiadó, lo entregó a unos padres adoptivos y Edipo se hizo hombre. Ignorante de su origen, mató a su padre en una pelea (empezó el padre, que era muy mala persona; recuerde que de entrada los dioses querían castigarle) y se casó con su madre.
Esta historia sirvió a Freud para dar nombre a su teoría: el complejo de Edipo es el deseo que supuestamente tienen todos los niños pequeños de matar a su padre y de casarse con su madre.
Pero no es eso lo que nos dice la vieja tragedia griega. Edipo no tuvo ningún deseo de matar a su padre ni de casarse con su madre. Lo hizo por error, porque no sabía que eran sus padres. Cuando finalmente se enteró de la terrible verdad, quedó tan horrorizado que se arrancó los ojos, mientras su madre y esposa se suicidaba.El mito de Edipo nos habla más bien de todo lo contrario: del temor irracional que tienen algunos padres a verse suplantados por su hijo en el amor de la madre. Temor que llevó a Layo a despreciar y abandonar a su propio hijo. Sembró desprecio) y recogió odio, cuando podría haber sembrado afecto y haber recogido respeto. Para los antiguos griegos, probablemente la moraleja de la historia era algo así como «no puedes escapar al castigo de los dioses, hagas lo que hagas te encontrarás con tu destino». Para el lector moderno, que no cree en aquellos dioses, la moraleja de la historia no es «abandona a tu hijo antes de que te mate», sino todo lo contrario, «no seas tan estúpido de abandonar a tu hijo, o convertirás en enemigo al que podría haber sido tu amigo si lo hubieras tratado con cariño».
25 Mayo, 2006 10 Comentarios


