Resultados para "éxtasis"
Test de detección de drogas: padres policías
No es ningún secreto que el consumo de drogas en todos los estratos de nuestra sociedad está llegando a niveles cada vez más alarmantes, y todavía es peor cuando descendemos en franja de edad, puesto que los adolescentes se inician en el consumo de sustancias adictivas de forma cada vez más temprana y popularizada. Esto explica el temor de muchos padres a que sus hijos consuman drogas, y esta preocupación se ve reflejada en la proliferación de dispositivos caseros que, a modo de la prueba de embarazo de toda la vida, detectan en pocos minutos si la persona analizada ha consumido alguna sustancia tóxica.
¿Es moralmente reprobable que un padre obligue a su hijo a someterse a este tipo de pruebas? ¿Se debe mantener íntegro el derecho a la intimidad de las personas o es más importante su salud? ¿Necesita verdaderamente un padre un test de estas características para saber si su hijo se está drogando?
No voy a ofrecer las respuestas a estos interrogantes, que espero que cada uno se plantee. A cambio, algunas de las pruebas “caseras” que ya están disponibles en el mercado.
Tipos de pruebas
- Rapid Drug Screen Rapid One: se trata de una pequeña pantalla/cartón que detecta múltiples drogas en la orina.
Detecta de dos a diez drogas distintas, que incluyen anfetaminas, barbitúricos, benzodiazepinas, cocaína, éxtasis, metadona, metanfetaminas, opiáceos, oxicodona, fenciclidina, propoxifreno, marihuana y antidepresivos tricíclicos. La mayoría de estas drogas permanecen en la orina de uno a tres días, aunque los períodos se alargan hasta cuatro días en el caso de las anfetaminas, los barbitúricos, el éxtasis y la metadona. La fenciclidina perdura de 3 a 8 días, al igual que los antidepresivos tricíclicos, y las benzodiacepinas hasta dos semanas. La marihuana es la droga más persistente con presencia de hasta un mes, si el consumo ha sido frecuente.
11 Diciembre, 2007 6 Comentarios
Cae una banda de jóvenes distribuidores de cristal (éxtasis)
La banda, liderada por un chico de 20 años, tenía en su poder 1.400 gramos de éxtasis cristalizado, más de siete kilos de cocaína y otros tantos de hachís, además de 20 gramos de hongos alucinógenos y diversas sustancias y utensilios empleados para la manipulación, el corte y la adulteración de la droga.
En la calle, un gramo de cristal puede costar entre 60 y 80 euros y de él se pueden obtener unas diez dosis de 100 miligramos. Los efectos de estas pequeñas dosis son los mismos que los alcanzados con una pastilla. Los 1.400 gramos incautados en esta última operación de la Brigada Central de Estupefacientes podrían haber alcanzado un valor cercano a los 120.000 euros con su venta en discotecas, bares y fiestas nocturnas.
Parece que los capos de la droga son cada vez más jóvenes, y seguramente más peligrosos ya que seguramente también consumen las drogas que venden.
En la foto que se adjunta podéis ver el antes y el después (de 1979 a 1989) de una usuaria de drogas sintéticas.
Vía CadenaSer.com
20 Febrero, 2007 4 Comentarios
Anuncio de campaña contra el consumo de cocaína
Esta mañana leía en el diario que España está a la cabeza de la UE en lo que a consumo de cocaína y hachís se refiere, la edad de iniciación es de 14 años para el cannabis y 15 para la cocaína.
Esta campaña intenta hacer ver que te metes mierda en el cuerpo.
Los cortes con que la cocaina llega al consumidor final son incontables y meten de todo dentro: aspirina, metanfetamina, talco, tiza y no sigo….
Actualización: Destellos comenta la situación abajo por lo que subo la información aparecida hoy en el Periódico de Catalunya:
Los consumidores de drogas son cada vez más jóvenes. Los adolescentes españoles empiezan a fumar a los 13 años, cuando hace diez años era a los 14; los primeros consumos de alcohol se están produciendo también sobre los trece años y medio y se prueba por primera vez el cannabis a los 14,7 años y la cocaína a los 15,8 años. Además lideran en consumo europeo de cocaína y éxtasis.
4 Enero, 2006 8 Comentarios
En la calle, un gramo de cristal puede costar entre 60 y 80 euros y de él se pueden obtener unas diez dosis de 100 miligramos. Los efectos de estas pequeñas dosis son los mismos que los alcanzados con una pastilla. Los 1.400 gramos incautados en esta última operación de la Brigada Central de Estupefacientes podrían haber alcanzado un valor cercano a los 120.000 euros con su venta en discotecas, bares y fiestas nocturnas.

